
Asociación Sociocultural Los Balleneros - CECEÑAS
08. Agosto
Haciendo bolos en Ceceñas
Si buscamos el significado de la palabra "bolos" en la Gran Enciclopedia de Cantabria publicada en 1985, aparece una entrada muy detallada de lo que supone dicho deporte en nuestra región. En uno de los apartados, el correspondiente a Artesanía, podemos leer al adentrarnos en la explicación sobre la fabricación de la "bolera" (conjunto de 9 bolos y el emboque o cachi, más un bolo de repuesto), que se fabricaban en 1985 en Ampuero, Cabezón de la Sal, Tagle, Guarnizo, Peñacastillo, Santander y Ceceñas, según María Eugenia Steinmetz Corral, autora del texto.
Efectivamente, nuestro artesano vecino Amador del Monte Cerro (†), además de peonzas, cebillas, cuencos, campanas, adornos..., y sus famosos mapas de Cantabria, también las fabricaba en su pequeño taller del barrio Trillagua.
Acompañando esta noticia, recuperamos un video grabado en Ceceñas en 2002 por la ya desaparecida cadena de TV local Telecabarga.


Amador del Monte Cerro

07. Julio
Labores del Campo
Desde las páginas de La Atalaya del 29 de enero de 1925, el periodista Juan de las Cajigas hacía un llamamiento desde Ceceñas a las autoridades competentes para mejorar la productividad de la agricultura, con la impartición de enseñanza en materia del uso de abonos químicos y procedimientos.
Ponía de ejemplo de un pariente suyo de este pueblo, que por el simple hecho de aplicar un simple procedimiento, conseguía una mayor efectividad de los abonos químicos en el campo.

Recreación realizada con IA
06. Junio
Dos novillas perdidas
En la última página del Boletín oficial de Santander del viernes 9 de mayo de 1856 aparece publicado un anuncio instando al propietario de dos novillas perdidas a recogerlas en el plazo de 20 días.
El anuncio describe las características de ambos animales para evitar dudas!


Recreación realizada con IA


Esquela de Julia Barquín Maza. Archivo de la familia Prada Gándara.
05. Mayo
Accidente ferroviario
No es la primera vez que se muestra noticia relacionada con accidentes ferroviarios, pero si la primera que involucra mortalmente a una vecina de nuestro pequeño pueblo. Julia Barquín Maza fue la desafortunada ballenera que pereció en un accidente de tren en la estación de Orejo.
El Diario Montañés, publicaba la desgraciada noticia el 10 de febrero de 1956. El día anterior, a las 21:45 se registró un gravísimo accidente en las inmediaciones de la estación de Orejo, en el que perdieron la vida 5 personas y 10 resultaron heridas. El tren de línea de Santander a Liérganes había chocado con un mercancías al poco de salir de la estación, provocando la muerte de nuestra vecina Julia, pescadera de profesión, que regresaba de Santander con el género, tres personas más de la Cavada y una de Santander.

Las brigadas de socorro durante las labores de rescate en Orejo. Periódico 7 Fechas
04. Abril
Bonito pero erroneo
"Una explotación ganadera de Ceceñas..." comenzaba el titular de una noticia publicada en El Diario Montañés del 6 de septiembre de 1990. La noticia explicaba la avanzada tecnología de la explotación ganadera que los Hijos de T. Ruiz, los famosos queseros de la Cavada, habían levantado hacía dos años en Ceceñas.
Lástima que por 250 metros (río Pámanes de por medio) esto no era cierto, pues la granja estaba ubicada en unos terrenos pertenecientes a Hermosa. Pese al error, no deja de tener importancia el esfuerzo que estos empresarios hicieron por abaratar costos montando una moderna cuadra de casi un centenar de animales.
Bendito error que puso a Ceceñas en lo más alto de la modernización ganadera!


Los hijos de Tomas Ruiz en las instalaciones de la granja. El Diario Montañés

Anuncio publicado en el Boletín Oficial de Santander el 17/09/1855

D. Santiago de Córdova y de la Hoz
03. Marzo
Un Catedrático de Ceceñas
En varios ejemplares del Boletín Oficial de Cantabria de 1855, se da cuenta de la impartición de clases de latín por parte de un catedrático de Ceceñas, además de la venta o alquiler de una bonita casa montañesa de su propiedad.
No era otro que D. Santiago de Córdova de la Hoz, nacido en Ceceñas el 27 de julio de 1811. Nuestro protagonista fue padre de numerosos hijos, siendo muy célebre el menor de ellos, Sixto de Córdova y Oña (párroco de Santa Lucía e investigador de la Música Montañesa).
Santiago era licenciado en Filosofía y Letras y Catedrático en el Instituto Superior de 2ª Enseñanza de Santander, donde impartía Retórica, Poética, Literatura y Latín, llegando a publicar su propio tratado de Gramática Latina en 1870. Había sido profesor de José María de Pereda, los hermanos Menéndez Pelayo y tuvo amistad con el célebre violinista Jesús de Monasterio. Falleció el 1 de noviembre de 1872.

Anuncio publicado en el Boletín Oficial de Santander el 7/09/1855
02. Febrero
Fiestas de San Vicente 1935
La Voz de Cantabria se hacía eco de las fiestas que en Ceceñas se estaban preparando en honor de San Vicente Mártir en enero de 1935.
¿En este tiempo romería? Encabezaba el periodista el 16 de enero, haciendo alusión a la poco frecuente celebración de fiestas en pleno invierno. Y es que, por suerte o por desgracia, las fiestas de nuestro patrono, se celebran el 22 de enero, una de las primeras del año. Y ante ese oscuro y lluvioso porvenir, quien se iba a encargar de las fiestas? ...esa juventud de Ceceñas, que tienen el humor por arrobas, y gracia por toneladas!
Música, pito y tambor, fuegos artificiales en un gigante puchero... el programa de fiestas prometía disfrute (19 de enero de 1935).
Pero, como si de un presagio se tratara, y pese a los esfuerzos de la Comisión de Fiestas que anunciaba sorpresas varias, se publicaba el 25 de enero la crónica de una fiesta no celebrada por el mal tiempo. Solo los actos religiosos resultaron vistosos, al cobijo de nuestra pequeña ermita, y bajo la dirección del párroco D. Joaquín Sotorrío.


Procesión de San Vicente (años 50). Fondos de la Familia Gómez González

Noticia publicada en La Correspondencia de España el 22/09/1862

Noticia publicada en El Reino 23/09/1862
01. Enero
Terribles inundaciones
En septiembre de 1862, un fuerte temporal provocó terribles inundaciones por toda la provincia. En Ceceñas se vieron afectados ambos puentes, y la riada destruyó el molino casi por completo.
Así se reflejaba en la prensa de todo el país, y aunque en un principio se informó de la desaparición de toda la familia del molinero, afortunadamente los datos resultaron no ser ciertos.
El puente del Gamonal sufrió daños, y el otro resultó destruido, en la que probablemente haya sido la mayor catástrofe natural que haya sufrido nuestro pueblo.

Restos del molino de Ceceñas
